Un test de porosidad es como hacerle una revisión médica a tu vela. Sirve para medir cuánto tarda el aire en pasar a través del tejido. Cuanto más tiempo tarda, mejor conservado está el parapente. Tanto si quieres comprar una vela, como si la quieres vender, el test de porosidad es una comprobación fundamental para conocer el estado del tejido de la vela.
Una mala porosidad no solo significa que tu vela está viejita; también puede volverse impredecible en vuelo. Puedes tener salidas de trayectoria, cierres espontáneos y, en casos extremos, una pérdida total de presión en alguna parte del ala. Spoiler: no mola.
¿Qué es la porosidad en un parapente?
La porosidad es, básicamente, la capacidad que tiene el tejido de tu vela para dejar pasar el aire. Así de simple. Pero ojo: Más allá de los segundos que tarda el aire en atravesar el tejido, lo más importante que detecta este test es la perdida del barniz, o recubrimiento original de la vela.
Con el uso, este recubrimiento se va degradando y eso provoca dos efectos críticos:
- Perdida de flexibilidad del tejido.
- Perdida de la capacidad de mantener la forma del perfil alar.
Cuando la tela del parapente pierde su capacidad de recuperar o mantener la forma, el perfil aerodinámico se deforma en vuelo, afectando directamente a la presión interna, la estabilidad y el rendimiento del ala. Aunque un parapente con alta porosidad puede seguir volando, pierde eficacia, precision y seguridad.
En resumen: La vela necesita contener aire para formar ese perfil aerodinámico que te mantiene volando. Si el tejido está muy poroso, el aire se escapa, y tu vela deja de comportarse como debería: pierde presión, estabilidad y rendimiento.
Cómo interpretar los resultados del test de porosidad
¿Qué significa cada número?
Los resultados se dan en segundos. Por ejemplo:
- Más de 300 segundos: vela como nueva.
- Entre 200-300: todavía muy buena.
- 100-200: usable, pero revisable.
- Menos de 100: cuidado.
- Menos de 20: no deberías volarla.
Límites recomendados según fabricantes
Cada fabricante tiene sus propios rangos, pero todos coinciden: por debajo de 20-30 segundos, tu vela es una lotería.
¿Cada cuánto tiempo se debe hacer un test de porosidad?
En general, se recomienda hacerlo una vez al año o cada 100 horas de vuelo, lo que ocurra primero.
Factores que influyen en el deterioro
No hay una fórmula mágica, pero aquí van algunas pistas:
- Horas de vuelo acumuladas
- Tipo de uso (térmica, acro, costeando, etc.)
- Exposición al sol y humedad
- Almacenamiento y transporte
¿Qué pasa si mi vela tiene mala porosidad?
No entres en pánico, pero haz algo
La mayoría de las veces, no hay que tirarla a la basura directamente. Pero sí hay que revisarla en profundidad: costuras, líneas, suspentaje… todo. Y valorar si vale la pena seguir volándola o darle una jubilación digna.
¿Se puede seguir volando?
Depende del resultado, de tu experiencia, del tipo de vuelo que haces y, sobre todo, de tu margen de seguridad personal. Si dudas… mejor no arriesgar.
OTROS TESTS FUNDAMENTALES PARA EL MANTENIMIENTO DEL PARAPENTE
Test de resistencia al Rasgado
Este test mide la fuerza necesaria para que una pequeña rotura o debilitamiento del tejido se propague. Utilizamos un dinamómetro para aplicar una fuerza controlada en zonas sensibles.
Los valores mínimo aceptables se sitúan entre 60 y 1000 gramos de resistencia, dependiendo del tejido y su ubicación (Borde de ataque, extradós, intradós, etc.)
Esta prueba ayuda a detectar fatiga estructural antes de que se convierta en un problema serio.

Es crucial revisar regularmente el estado del tejido del parapente, ya que el desgaste por uso, exposición UV o incluso por nudos mal hechos puede reducir drásticamente su resistencia en situaciones críticas.
Precio Test de Porosidad de parapente
- Test porosidad – 40 €
- Test de Resistencia del tejido (1 punto) – 15 €
- Reparación cortes o roturas 45€/ hora

